En pleno casco histórico de Cádiz se encuentra uno de esos lugares que pasan desapercibidos a primera vista, pero que esconden historias populares capaces de despertar la curiosidad de quienes se adentran en sus calles.
En pleno barrio del Pópulo, uno de los rincones con más historia de Cádiz, se esconde el Callejón del Duende. Esta estrecha callejuela, situada junto a la calle Mesón, llama la atención por sus reducidas dimensiones, pero lo que realmente despierta la curiosidad son las leyendas que han pasado de generación en generación. Actualmente, una reja impide acceder a su interior, aunque es posible contemplar este singular rincón desde el exterior. Su nombre y su fama están ligados a dos historias que mezclan el pasado de la ciudad con el misterio y la tradición popular.
Una de las leyendas más conocidas sitúa el origen del nombre en un contrabandista o pirata apodado El Duende, que frecuentaba esta zona de Cádiz cuando los negocios clandestinos formaban parte de la vida portuaria. Según esta versión, el hombre era uno de los personajes más conocidos de aquel ambiente y utilizaba el callejón para sus actividades. Su presencia habitual habría terminado dando nombre a la pequeña callejuela.


